jueves, 3 de abril de 2014

Duatlón de Cerdanyola: disfrutando como un niño pisando charcos, o como hacer la transición de la bici como una muñeca de famosa poseída por el espíritu de chiquito.

Sábado por la tarde, día muy desapacible y previsión de lluvías para el Domingo. Vienen los primeros pensamientos perezosos, además tocaba madrugón acentuado por el cambio horario. Tengo un estúpido sentido del deber, y cuando me apunto o me comprometo a algo intento no fallar, así que tenía muy claro que salvo diluvio universal, iba a ir. Domingo por la mañana, acabo de preparar todas las cosas y me voy en bici para la estación, para no perder la constumbre de mi rutina diaria entre semana, llego a coger el tren corriendo, dos segundos más y me hubiera tocado estar media hora congelado y con los nervios de llegar tarde. En el trayecto mi mente evoca recuerdos de cuando jugaba y me desplazaba a los partidos, sólo que hemos cambiado un casco y una coraza por la bici. Aprovecho el trayecto para saborear un momento de tranquilidad, se agradece después del ajetreo de toda la semana. Estoy muy tranquilo ya que en la prueba de hoy no hay agua, bueno, llueve pero no hay agua de la que tienes que ponerte un gorrito y unas gafas y la tienes que nadar. Dos trenes más tarde ya estamos en Cerdanyola, me subo a la bici y ruedo un par de km's hasta donde se celebraba el duatlón. Esta vez iba bastante bien de tiempo, busco alguien del Gavà Triatló pero no encuentro a nadie, éramos 32 del equipo apuntados pero finalmente sólo 9 espartanos nos pusimos nuestra armadura y acudimos a la salida. Veo que ya hay gente dejando la bici en boxes, así que deduzco que se va a celebrar a pesar de la lluvia, mejor, ya que he venido quiero hacerlo (mentira, en realidad me estaba visualizando en una cafetería, calentito, con un cortado y su correspondiente pastita). Pregunto a alguien de la organización y me dicen que se va a celebrar, con la diferencia de que se ha acortado el circuito de bici y en vez de 2 vueltas serán 3, para evitar una subida muy pronunciada con su correspondiente bajada, que podría ser peligrosa para la carrera. Al poco me encuentro con Rafa del Gavà Triatló acompañado de un compañero nuevo que debuta, está espectante como todo el mundo de si se va a celebrar la prueba.

Dejo la bici en boxes con todo preparado, repaso que no me deje nada, y visualizo la transición, no quiero que me vuelva a pasar como en duatló olímpic de Banyoles de hace un par de semanas, donde cogí la bici y se me olvidó ponerme las zapatillas de la bici hasta que me dí cuenta al cabo de unos metros y tuve que volver (si, lo habéis leído bien, y si, se puede ser tan despistado). Esto provocó "una serie de catastróficas desdichas" que hicieron que perdiera el botellín sin darme cuenta y que se me quedara la rueda de atrás frenada debido al golpe al dejarla de manera impulsiva en el suelo para volver a ponerme las zapatillas. Lo que desembocó en deshidratación, rampas, fundimiento de los plomos el resto de la carrera, y pensamientos de mandar a tomar por culo el duatlón, el triatlón y la madre que lo parió.

                                          


Después de dejar la bici en boxes, mientras hago tiempo para dejar las cosas en el guardarropía para no pasar frío, recibo una llamada de Jordi, compañero de equipo que venía de camino, me pregunta si llueve y si se va a celebrar la prueba. "Claro que si, vente que no llueve, y así la hacemos juntos", le miento piadosamente. El pobre se estuvo acordando después de mí toda la carrera mientras llovía. Pero y lo bien que nos lo pasamos?. Poco a poco nos vamos reagrupando los compañeros del Gavà Triatló, la mayoría cadetes y juniors. Salimos a calentar un poco y nos acercamos a la salida. Me alineo con Jordi para hacer por lo menos el tramo de running juntos, sé que tenemos ritmos parecidos y se agradece no correr sólo. Que dices, si vas a salir a correr con 400 tíos más no corres sólo…cierto, pero no es lo mismo.




Dan la salida y todo el mundo sale al grito de "maricón el último", la primera parte es bajada, para luego volver a subir hasta el punto de inicio en el primer km, después se inicia una segunda vuelta de 4 km con un desvío hacía  la zona de tierra, hasta llegar luego a boxes. Los primeros km's los hago bien, a un ritmo entorno al 4:30, después comienza una parte de subida donde bajo un poco el ritmo, pero encuentro relativamente cómodo y donde veo que Jordi se queda por problemas con el gemelo. Poco antes de llegar a Boxes, un corredor que va unos metros por delante se le caen las gafas sin darse cuenta, el que va justo delante de mí hace un amago de ir a cogerlas pero pasa de largo, yo también iba a hacerlo, pero al final opté por hacer la buena acción del día y retroceder unos metros a por las gafas y esprintar después para poder acercarselas. Finalmente termino los primeros 5 km's en poco más de 23 min, hago una transición tirando a mala, pero prefería tardar un poco más y no volver a cometer ningún error. Al quitarme las bambas y ponerme las zapatillas de ciclismo me empapo totalmente los pies de agua, pero ni lo pienso y tiro para adelante.



Comienza la parte de la bici en subida, intento colocar la cala pero no consigo que entre correctamente (ya la tenía un poco rota). Mientras lo intento, el que va a mi lado me dice que pierda tiempo en ponermela bien, que no merece la pena arriesgarse. Cuando me pasa veo que le falta una pierna, va con una protésis. Me imagino que sabía lo que se decía y pienso que hay gente echa de otra pasta, y que poder hacer deporte es un privilegio que nunca debemos olvidar. Al poco me pasa Rafa del Gavà Triatló y poco después alcanzo a un junior del Gavà, con el que hice prácticamente toda la bici, llegando juntos a Boxes. Se me iba en las subidas y luego lo pillaba en las bajadas. Las tres vueltas se me pasan volando, disfrutando como un niño en las bajadas, un circuito muy divertido y muy seguro a mi parecer, con avenidas amplias y rectas muy largas. A pesar de la lluvia no tuve ninguna sensación de peligro, aunque yo casi siempre rodé con poca gente, todo hay que decirlo. Iba con 4 o 5 más, pero como era todo subida o bajada, iba haciendo la goma con ellos todo el rato. El tiempo de la bici debiéron ser unos 37 min, porque me hice un lío con el reloj en la transición.

Me bajo de la bici y tengo los gemelos como piedras, no hay manera de ponerme las bambas, al final no sé ni como lo consigo y comienzo a intentar correr, pero voy pasito a pasito, como una muñeca de famosa poseída por el espíritu de "chiquito". Una de la organización me ve tan mal, que me dice que tengo una ambulancia allí al lado por si quiero ir, pero evidentemente le digo que no e intento seguir. Poco a poco voy consiguiendo estirar la zancada y comienzo a sentirme bien. Después de un trozo de subida, viene bajada hasta volver a la zona de tierra por la que habíamos corrido el primer sector. Está todo muy embarrado y cuesta correr, pero disfruto tanto como un niño pisando charcos, consiguiendo ir progresivamente aumentando el ritmo y poco a poco sintiendome muy bien. Finalmente veo la meta, ya sólo queda la última cuesta y veo a lo lejos que mi mujer e hijos al final han venido a verme, me dan una gran alegría, porque al final es lo que da sentido a toda esta historia, son mi medalla.




Por la tarde tenía partido de flag (fútbol americano sin contacto, una mariconada vamos ;) ) de la Lliga Catalana en Granollers. Mi intención era ir en bici hasta allí para así poder realizar un buen entreno de cara al Half de Calella, pero finalmente se suspendió por la lluvia, la verdad, me hicieron un favor, me había quedado "pajarillo" con el frío y la lluvia, y sólo pensaba en poder darme una ducha calentita.



Felicitar a la organización, porque estaba todo muy bien montado, y todos los voluntarios fueron superamables, animando en todo momento. Lo mejor que se puede decir de una organización es que todo fluya, todo funcione, sin percibir que está ahí. Y esa fue la sensación que yo tuve. A la llegada te daban una bolsa con una botella de vino, un fuet, un par de geles,  un gel (de baño), una barrita, etc., que más se puede pedir?.

Contento en como fue todo, contento porque pasé un rato muy divertido, y contento porque dicen "el que lo da todo no está obligado a nada más", y yo lo dí todo. Bueno, vuelvo a mentir, casi todo, siempre se puede correr y pedalear más rápido, quizás pude haber apretado más en la bici, pero...que más da??.  Para los "frikis" de los tiempos (como yo), 1:18 h, pero que más da???




jueves, 20 de marzo de 2014

Un momento de paz

Desde pequeño que me ha gustado mucho leer, uno de mis mejores recuerdos de cuando era pequeño era irme pronto a la cama para poder leer un rato antes de dormirme. Devoraba sobre todo los libros de "Los tres investigadores", y de los clásicos como Emilio Salgari y Julio Verne. En casa de mis padres, como mis hermanos son mayores y ha gustado mucho la lectura, siempre ha habido muchos libros para leer, podría haber estado años leyendo cada día y no haber tenido que comprar nunca un libro. Pero en los últimos años, la verdad es que he leído poco, cuando uno se va haciendo mayor, cada vez le faltan más horas al día, y los momentos de tranquilidad que se requieren para leer son menos. A eso hay que añadir el mundo digital en el que vivimos, en el que la lectura de blogs y noticias, el facebook, el twitter y todo tipo de entretenimiento digital ha sustituido en muchos casos el poco tiempo que dedicaba a la lectura.

Sigo intentando leer un rato por las noches antes de dormir, pero leo a lo "Ricky Martin", dos páginas "palante" y una "patrás", ya que me pongo a leer y a los pocos minutos me duermo y sólo acabo leyendo 4-5 páginas. Al día siguiente, como la última parte la había leído medio dormido, cuando abro el libro, tengo que retroceder hasta donde me acuerdo de lo que he leído. Sólo consigo avanzar en los libros en invierno, que aprovecho el frío para ir en tren y poder leer un poco. Ahora con el Ipad he estado intentando leer, y pese a que me gusta como se lee en él, ya me he llevado varios "Ipadazos" al quedarme dormido mientras leía, que van a convertir mi nariz aguileña en una chata de los golpes que me doy, con los libros quedaba más amortiguado el golpe.

Todo este rollo es para explicar que ahora he cambiado mi hábito de lectura nocturna por el de ver vídeos en youtube con el Ipad, básicamente de vídeos musicales, aunque también veo de Football y de Triatlón. Aprovecho para leer en el tren, porque realmente por la noche acababa por no leer casi nada, y además viendo vídeos no me entra tanto sueño y puedo disfrutar un poco del poco rato que dispongo para mi a lo largo del día, de ese momento de tranquilidad que necesita uno para poder ver las cosas en perspectiva y de sentir que por un momento se para el mundo y lo puedes sentir y disfrutar, no sólo verlo pasar a toda velocidad .

Normalmente me gusta justo antes de dormir, escuchar alguna canción que me de un momento de paz, como un niño escuchando una Nana por las noches. Una canción que me consiga abstraer de todo y me transporte a otra dimensión. La canción que últimamente escucho para ese momento es una versión de Bon Iver del "I can't make you love me" de Bonnie Raitt. Es una canción aparentemente sencilla, pero preciosa, como a mi me gustan.

Os recomiendo que le deis al PLAY, apaguéis la luz, cerréis los ojos, pongáis la mente en blanco y dejéis que la música fluya por vuestros oídos y por todos vuestros poros, sintiendo como una sensación de paz os invade lentamente.









jueves, 13 de marzo de 2014

Camino a la Luna

Despegamos hace un par de meses y seguimos camino de la Luna, y aunque suene contradictorio, cuanto más me estoy acercando, más lejos estoy de llegar al objetivo. Por ahora he perdido 2/3 partes de lo que quería para llegar a los 70 kg's, pero los 3-4 kg's que me faltan son los más difíciles con diferencia, quitar esa grasa acumulada va a a ser como rascar una olla donde se ha quedado el arroz quemado adherido a ella. Cierto es, que aún tengo guardado algún as en la manga, ya que la dieta, aunque la estoy haciendo relativamente bien, no la estoy haciendo estricta y me he dado bastantes caprichos los fines de semana. Además, el ritmo de los entrenamientos va en aumento, y aún no he hecho tiradas largas ni de running ni de bici, de hecho no he podido comenzar a correr hasta hace tres semanas por temas de espalda y por supuesto, siempre queda activar el "modo Hamster" haciendo rodillo a horas intempestivas en la soledad del despacho.



A mi hijo pequeño le he prometido que si se portaba bien, le compraba el libro de "Aterrizaje en la Luna", no sé quien de los dos lo tiene más difícil para llegar, pero por ahora los dos vamos camino de conseguirlo.

lunes, 27 de enero de 2014

Concurso Ten Years Kids&Us

La entrada de hoy, no es el tipo de entrada que tenía pensado hacer, pero lo haremos por una buena causa, por lo menos para mi familia. Mis hijos han hecho un vídeo en inglés para participar en un concurso que organiza la academia donde lo hacen. El vídeo que tenga más "likes" gana, un viaje a Londres, y aunque está muy complicado ganar, hay que intentarlo, no??

Pongo el link por si alguno se anima a votarlo.


Seguramente no ganaremos, pero pasamos un buen rato grabándolo, y nos echamos unas risas con ellos. Además, nos quedará el recuerdo digital del vídeo y del "making off". Seguro que dentro de unos años, cuando sean más mayores, será un recuerdo inigualable.

 Votar Vídeo



domingo, 12 de enero de 2014

Objetivo: la Luna

De pequeño me encantaban los libros de Tintín, no sabría explicarlo pero tenían algo especial. De casa de mis padres rescaté varios libros, y ahora se los leo a mi hijo pequeño por las noches antes de irse a dormir, le encantan. Y a mi me encanta también leérselos, recordar diálogos, imágenes y ver como tras un rato, poco a poco va entornando los ojos, y se va durmiendo mientras le sigo leyendo cada vez más bajito.

Uno de los últimos que le he leído es "Objetivo: La Luna", que simboliza un poco mi próximo objetivo: bajar de los 70 kg's. Sin duda hacer un cohete para viajar a la luna es mucho más bonito y "glamouroso", pero es lo que toca ahora para llegar al Half Challenge de Calella en buenas condiciones, físicas y mentales. Estar más ligero no sólo ayuda a correr más y más rápido, también hace que tu cabeza también lo quiera hacer, por lo menos es lo que a mi me pasa. Hemos comenzado a construir el cohete, hemos hecho los planos y estamos colocando las primeras piezas, pero ahora mismo estamos a años luz de llegar a la Luna.



El año pasado me quedé cerca del objetivo, llegué a la prueba con 74 kg's. Hasta ese peso me es relativamente fácil llegar, pero a partir de ahí es como picar piedra, y hace falta darle una vuelta de tuerca a la dieta sobre todo para conseguir bajar de ahí, lo tengo empíricamente comprobado. De enero a Mayo hice dieta y muchas horas de entreno, pero no la hice estricta, sobre todo el fin de semana. A parte de que esos días uno se sale de la rutina diaria y cuesta más seguir las reglas del juego, en mi caso tanto Sábados como Domingos acumulaba varias horas de entreno, especialmente si hacía una salida larga en bici, y eso hacía que cuando llegara a casa me fuera directo a la nevera, cual Atila, a arrasar a las hordas de alimentos que encontraba a mi paso. El ángel bueno me intentaba frenar, "no eso engorda mucho, aprovecha el entreno realizado", pero el diablillo malo lo acababa estrangulando mientras gritaba como un loco "me lo merezco!".

De base voy a usar la dieta que me hizo un nutricionista hace dos años y que me dio muy buen resultado la primera vez que la hice, no me descubrió nada nuevo, pero me enseño a comer, SI, a mi edad. Y dirás, porque no lo haces siempre?, pues porque como a todo el mundo me gusta comer!.

Espero haber aprendido la lección, mira que he tenido años para aprenderla, y controlar más la dieta durante toda la semana y ser más constante. A partir de ahora tocará abrir la nevera como si fuera un torero, y hacer un movimiento acompasado al abrirla como si diéramos un capotazo, aguantando los embites de las salchichas, los embutidos y el queso, mientras las verduras y la fruta gritan "OOOOLEEEEE!!".

Hay una segunda parte de esta historia de Tintin: "Aterrizaje en la Luna", no sé si llegaremos, por lo pronto despegamos.....


martes, 31 de diciembre de 2013

Once, When I Was Little...

Antes de dar de alta recientemente el blog, ya tenía guardado en el borrador del bloc de notas de mi cabeza varios artículos, todos inconclusos. Pero esta entrada de hoy me ha venido a la mente mientras jugaba con mis hijos a un juego que se acababan de inventar, "pistoleros espías". Ver la inocencia que tienen, sobre todo la del más pequeño, y la cara de felicidad jugando a una cosa tan aparentemente tonta, con reglas inventadas sobre la marcha, sin ningún tipo de argumento ni sentido, me ha hecho recordar una preciosa canción de James Morrison, llamada "Once, When I Was Little", que habla sobre la perdida de la inocencia. A medida que nos vamos haciendo mayores, dejamos de creer en la magia, dejamos de creer que todo es posible, se nos agria el carácter y nos da por poner normas a todo.

Hacerse mayor y perder la inocencia es una mierda, pero por suerte uno puede volver a vivir la vida a través de sus hijos y sentir, aunque sea por unos momentos lo que sentía cuando era pequeño, que todo es posible, que hay un mundo para explorar que no tiene fin, que la vida es un lienzo en el que podemos pintar lo que queramos. Como dice la letra, "podíamos construir un cohete, volar a la luna partiendo el martes por la mañana y estar de vuelta al mediodía".

En el disco duro de mi cerebro, tengo guardado un recuerdo de mis hijos cuando eran más pequeños y podía aguantar el peso de los dos en cada una de mis rodillas, escuchando está canción en el ordenador. Lo recuerdo como un momento de felicidad, de aquellos que quieres guardar para siempre, que cuando los evocas, se dibuja una enorme sonrisa en tu mente.


Merece la pena que perdáis un momento en leer la letra, es muy bonita y por un momento os sentiréis transportados a los sentimientos de vuestra niñez. Aquí podéis encontrar la letra original y su traducción.


Once, When I Was Little...

domingo, 29 de diciembre de 2013

El Porqué: Motivo o razón de una acción o de una cosa

Aprovecho que tengo hoy un mini momento libre, ya que me he levantado pronto, tengo fiesta, mis hijos están durmiendo, y los astros se han alineado, para escribir el porqué del blog (Mireia, no sufras, luego recojo la casa ;) ). Hace mucho tiempo que tenía en mente la idea de un blog, me gusta leerlos, más que las webs convencionales de noticias. Me gusta más lo que pueda expresar alguien a nivel individual, que algo con un tono más oficial y políticamente correcto. Además era una manera de dar salida a las cosas que se me pasan por la cabeza, de hecho, mientras voy en moto o en tren a trabajar, muchas veces he ido escribiendo mentalmente el blog. Nunca me había puesto por falta de tiempo, sabía/se que acaba siendo una cosa que requiere un tiempo si lo quieres tener mínimamente actualizado. Pero quería colgar la crónica que había hecho del Half de Calella, y aunque en un principio mi idea era pedirle a algún compañero de equipo o algún amigo que sé que tienen blog, que me la colgaran, finalmente opté por abrir uno y no molestar a nadie. Me conozco, y sé que luego querría estar cambiando alguna coma o algún punto y así tenía libertad para hacerlo y no incordiar a nadie.
La crónica que he colgado escribiéndola bajo el método A.S.M. (A Salto de Mata), ha quedado un poco deslabazada, porque el núcleo lo escribí hace meses, justo después de la prueba. Se podría decir que la abandoné por aquello de que la historia la escriben los vencedores, pero en realidad fue por pereza, o igual si que hay una parte de eso, mi subconsciente lo sabrá. Hace poco me obligue a terminarla, básicamente por tener un recuerdo, y porque no, poderlo compartir con mi gente. No me acaba de gustar como está redactada en algunos párrafos, pero sino la colgaba ya, estaría eternamente haciendo ajustes. No me gusta vomitar algo y escribirlo tal cual me viene a la mente, no tengo por desgracia ese don, pero había que finiquitar el tema.
Pero bueno, ya que he abierto el blog por este motivo, intentaré ir actualizándolo, aunque ya aviso que no es un blog de triatlón, es un blog personal y habrá de todo, si lo hay. Lo he estado pensando, y creo que la única manera que voy a tener para poder tenerlo actualizado va a ser poniendo post muy cortos, salvo algún día que me dé por plasmar digitalmente alguna cosa más profunda o alguna crónica que en eso no sé resumir.